Diálogos
- Al retarte
- «El insecto que se ha atrevido a enfrentarse al Equipo Galaxia. La verdad es que me esperaba alguien con más experiencia. Menos joven… Parece que les has estado causando quebraderos de cabeza a nuestros comandantes. Sé por qué estás aquí. Lo veo en tus ojos. Has venido por Uxie, Mesprit y Azelf, ¿me equivoco? Quieres salvarlos… Pues yo ya no los necesito más. Ya he conseguido lo que quería. Si quieres liberarlos, adelante, No me importa en absoluto. Además, así me ahorro el tener que pensar cómo quitármelos de encima. Debo reconocer que me intrigas… Eres un curioso espécimen. Esos Pokémon no tienen nada que ver contigo y, sin embargo, quieres rescatarlos. ¿Y todo por qué? ¡Por pena! Un sentimiento ilógico e irracional. La pena y la compasión son debilidades humanas innecesarias. Y eso es lo que ha traído hasta aquí. Ya te arrepentirás de hacer caso a tu corazón… Yo hare que lo lamentes.»
- Al perder
- «Interesante. Y muy curioso...»
- Después
- «Lo admito, eres un adversario muy fuerte. Y esa fuerza proviene de tu compasión por los Pokémon. Menuda tontería... Los sentimientos son meras ilusiones y, como todas ellas, se desvanecen hasta desaparecer por completo. Por eso yo he apartado de mi vida toda emoción y sentimentalismo barato. Aunque ese no viene al caso y, además, tampoco lo entenderías. retomando el hilo, haber llegado hasta aquí demuestra tu fortaleza y valentía. Y esta es tu recompensa. La Master Ball es la Poké Ball más potente; ningún Pokémon salvaje puede ofrecer resistencia a su captura. Aunque a mí no me hace falta recurrir a ella. A diferencia de los Entrenadores, yo no presento convertirme en amigo ni compañero de los Pokémon. Y tampoco los utilizo como herramientas, como otros miembros del Equipo Galaxia. Tan solo me apodero de su energía. Usa el panel teletransporte si quieres rescatar a los Pokémon. Yo me marcho al Monte Corona. Exacto, el Monte Corona. EL lugar donde nos encontramos por primera vez. Subiré hasta la cumbre y allí pondré fin a todo... Bueno, más bien sentaré las bases para un nuevo comienzo.»