Diálogos
- Al retarte
- ¡Jo, jo! ¡Conque aquí te tenemos! ¡Eres el/la primer/a intruso/a que logra colarse en nuestra guarida! No, si de verdad tienes mérito... Peeero... sintiéndolo mucho, llegas un pelín tarde. ¡La remodelación del submarino ya está terminada! ¡Mira qué maravilla de perforadora! Con ella, destrozaremos en un periquete el sello que cierra el paso a la Caverna Abisal. Aquiles ya se encuentra a bordo. Si te deshaces de mí, quién sabe si aún estarás a tiempo de alcanzarlo. ¿Qué te parece si libramos un combate Pokémon? Vénceme y no te obstaculizaré el paso. ¡Jo, jo, jo! ¿No te atreves? ¡Vamos! ¿De qué tienes miedo? Tú, yo, nuestros Pokémon... ¿Dónde está ese valor? ¿No eras tú tan buen/a Entrenador/a? ¡Andando! ¡Rapidito! ¡Déjame ver esa fuerza que te ha granjeado tanta fama!
- Al perder
- ¡Uh! Sabía que eso iba a doler...
- Después
- Jo... Jo, jo... Jefe... Es todo/a tuyo/a... ... Mientras tú y yo combatíamos... Aquiles ha terminado con los preparativos. ... Solo deseo una cosa... Que Aquiles logre sus objetivos... ¡Y nada más! Mis sueños son sus sueños. Yo por Aquiles lo daría todo... hasta mi vida si le hiciera falta... Ahora que me has derrotado, te mereces saber de buena tinta las maravillas que Aquiles proyecta para el mundo. Se dirige hacia la Caverna Abisal, situada en las profundidades del mar que se extiende ante Calagua. Allí está todo lo que necesita para la realización de sus sueños... Allí se dejarán sentir los inicios del mundo primigenio... Sin embargo, a ese lugar ni la gente normal y corriente ni los Pokémon tienen acceso... Para poder entrar, necesitarás... Bueno, mira, date una vuelta por las localidades costeras y averígualo por ti mismo/a.