Diálogos
- Al retarte
- «El corazón siempre se me acelera antes de un combate. Hasta la última célula de mi cuerpo tiembla de emoción... Sobre todo cuando tengo ante mí a "un/a máquina" como tú, como diría Kendrita. No sabes lo feliz que me haces. Cuando te conocí no eras más que un diamante en bruto, y mira lo lejos que has llegado con un poco de tesón... Ver cómo se esfuerzan los demás siempre me anima a dar lo mejor de mí misma, sin excusas ni lloros que valgan. La palabra "tristeza" no existe en mi diccionario. Me motiva más centrarme en la belleza intrínseca de las sorpresas, tiene como más glamour... ¡Deja que te muestre el verdadero poder del ejercicio emocional!»
- Al perder
- «Estás radiante tras la victoria, como si te hubieras puesto iluminador.»
- Después
- «Fuerza... Belleza... Chico/a, es que lo tienes todo. La industria del maquillaje es muy competitiva. No es raro que alguien con un talento decente desaparezca de la noche a la mañana... Cuando ven que ya no mejoran, se frustran. Cuanto más se obsesionan, peor les sale todo, hasta que no pueden más y tiran la toalla. Al final, lo pasan peor que la gente que carece de talento alguno. Serían más felices si hubieran nacido sin ese don, probablemente. Dime que no correrás la misma suerte que ellos. Dime que pulirás tu talento para sacarle partido al máximo. ¡Prométeme que llegarás a lo más alto! Ahora me tengo que ir corriendo, pero hablamos otro día, ¿vale? ¡Chao!»