Diálogos
- Al retarte
- «Sabía que tarde o temprano llegarías hasta aquí. No me cabía la menor duda. Ser testigo del crecimiento de un joven brote es en verdad maravilloso. Aunque el hecho de que podamos enfrentarnos tan pronto sobrepasa todas mis expectativas. En esencia, el papel de un profesor es guiar a sus alumnos y ayudarlos en su desarrollo. Ahora, no obstante, dejaré a un lado mi deber como mentor. ¡Y emplearé toda mi fuerza con el único objetivo de derrotarte! ¡He aquí Hesperio, el dragón y último baluarte de la prueba de aptitud! ¡Haré que sientas en tus carnes el abrasador aliento del más encarnizado de los combates!»
- Al perder
- «El dragón ha caído en desgracia...»
- Después
- «Es... Es... ¡Esbléndido! ¡Esdo me ha llegado al alma! Me has emocionado de veras. Me has... ¡Buaaaaaa!»