Diálogos
- Al retarte
- ¡He aquí el más grande! ¡El más odiado! ¡El protagonista de vuestras peores pesadillas! El amo del cotarro: ¡Guzmán! No entiendo qué rondará por tu pequeña cabecita, pero hay que echarle narices para venir hasta aquí voluntariamente para recibir una señora paliza. De paliza nada: Conque no has venido a desafiarme, ¿eh? Entonces supongo que estás aquí por ese estúpido Pokémon, ¿me equivoco? ¿Dónde está Yungoos?: ¿Yungoos? ¿Lo dices por esa estúpida promesa que hice? Mira que venir hasta aquí solo por esa sandez... ¿Por qué no te centras en tus Pokémon y te olvidas del resto? No me dejas elección. Voy a tener que darte esa tunda que tanto pides a gritos. ¿Qué haces cuando un cacharro no quiere funcionar? Pues le zurras con todas tus ganas y hala, arreglado. Aunque yo siempre le doy con tanta fuerza que lo escacharro aún más. En fin, ¡que a ti te voy a zurrar del mismo modo!
- Al perder
- Hmm, veo que te lo curras... ¡Te lo curras mazo!
- Después
- ¡¡Guzmán!! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Eh, tú! Devuélvele el Pokémon que robamos. ¿Eh? ¡Pienso acabar contigo sea como sea! ¡Que se te quede grabado en esa pequeña cabecita tuya!