Diálogos
- Al retarte
- Tras el desafortunado incidente que sufrimos, he sido degradado a Empleado raso. Un hombre de mi posición... Pero no voy a desesperar. He resuelto aceptar este revés no como una humillación, sino como una experiencia enriquecedora. Para serte sincero, me siento como un hombre nuevo, liberado en cuerpo y mente. ¿Serías tan amable de conceder al nuevo y humilde Fabio el honor de un mano a mano con una figura de tu calibre? Claro que sí: Entonces, sin más dilación, pasemos a la acción. ¡Este es el debut del nuevo Fabio! Mejor no: ¡Oh! ¿Acaso te sientes intimidado/a por lo que puede alcanzar un hombre renacido como yo?
- Al perder
- ¿Cómo debo interpretar esto?
- Después
- ¿Qué te ha parecido el nuevo Fabio? Gracias a mi carisma revigorizado, resurgiré en la fundación como la nueva promesa de futuro que esta institución tanto necesita y, con algo de tiempo y esfuerzo, me alzaré de nuevo hasta la cima, esta vez con una versión renovada y mejorada de mí mismo. Eso sí, para ello necesitaré rodearme de buenos aliados que respalden mis iniciativas. Por eso te ruego que no te olvides del nuevo Fabio y que sigas de cerca todos sus logros mientras va escalando nuevamente los peldaños que conducen al éxito y a la gloria. El ser degradado a este puesto raso y despojado de mis anteriores logros me ha hecho darme cuenta de algo inimaginable. Y es que, de hecho, ansío el poder y la gloria más que nada en el mundo, ¡y sería capaz de hacer cualquier cosa por conseguirlos!