Diálogos
- Al retarte
- Lysson: Esto no me lo esperaba... ¡Realmente eres un/a elegido/a! Para ser un Pokémon legendario, no pareces estar en buena forma, Xerneas/Yveltal. ¿Por qué ansías la ayuda de los humanos? ¿Acaso necesitas tú su poder? Xana: ¡¿Qué...?! Pero si es... ¡¿Es Lysson?! ¡No! ¡ ya te ha vencido! ¿Qué es lo que quieres? Lysson: Para mí, la victoria es poder utilizar el arma definitiva. Ahora que el Pokémon legendario se ha recuperado, voy a exprimir su poder aún más y lo canalizaré al arma. ¡Por tanto, pienso recuperar ahora mismo a ese Pokémon! Esta vez no perderé. Vosotros no sois los únicos que habéis estado investigando la megaevolución... ¡Yo también tengo un Mega-Aro y una Megapiedra!
- Al perder
- Se acabó. ¿No te das cuenta de que el mundo está plagado de gente insignificante y sin aspiraciones? Y, para colmo, se dedican a robarse unos a otros las pocas esperanzas que les quedan.
- Después
- Lysson: ¡Aaaagh! Xana: Oye... Sé que no es gran cosa, pero creo que es mejor compartirlo. Hasta tú has podido usar la megaevolución, Lysson. Eso es porque Gyarados ha compartido su poder contigo, ¿no es cierto? Y no solo él, sino también el resto de tus Pokémon. Lysson: ... Serena: Sin el Pokémon legendario ya no puedes usar el arma definitiva. Lysson, tú no eres el único al que le importa el porvenir de este mundo. Si lo que quieres es crear un lugar donde reine la armonía, hagámoslo entre todos. Kalm: Sin el Pokémon legendario ya no puedes usar el arma definitiva. Lysson, tú no eres el único al que le importa el porvenir de este mundo. Si lo que quieres es crear un lugar donde reine la armonía, hagámoslo entre todos. Lysson: Ah, bendita inocencia... Ojála todo fuera tan fácil y que desaparecieran todos los conflictos. Por desgracia, yo he visto el porvenir... Donde los humanos se robarán los unos a los otros, cegados por la codicia y por su propia estupidez. ¡Ese es el futuro trágico y horrendo que nos espera! ¡Esa es la cruda realidad! Este aparato es capaz de traer de vuelta al mundo a los Pokémon que perdieron la vida. Pero un rey de antaño lo usó como arma definitiva. Ahora, tras su despertar, el Pokémon legendario ha recuperado gran parte de la energía... del poder... que le había sido arrebatado. Apenas queda potencia en el arma... Apenas... Pero, tal vez, sí lo bastante como para poder usarla una vez más. Si juegas Pokémon X: Uníos a mí, chicos. ¡Disfrutad conmigo de la vida eterna! ¡Así tendremos todo el tiempo que queramos para crear nuestro hermoso mundo! Si juegas Pokémon Y: Como yo, el arma definitiva es una flor cuyo potencial se ha desperdiciado... Pero de todas formas, voy a mostraros de lo que es capaz con el poco poder que le queda. Serena: ¡, Xana! ¡Vámonos de aquí! Kalm: ¡, Xana! ¡Vámonos de aquí!