Diálogos
- Al retarte
- ¡Oye! Creo que es mi obligación pedirte disculpas por todo lo que ha pasado con Lysson. Lo siento de veras. Y otra cosa que quería decirte... ¡Muchas gracias! Todas las personas y Pokémon del mundo te estarán eternamente agradecidas. Además, al desbaratar los planes del Team Flare, también has logrado salvar a Lysson. Yo ya sabía que, en el fondo, lo que él realmente deseaba era crear un mundo hermoso. Tal vez sea cierto que, si la población humana y de Pokémon sigue creciendo, llegará un día en el que alcancemos el límite de recursos disponibles. En caso de que alguno sucumbiera a la codicia, se vería obligado a apoderarse de los recursos ajenos. Pero eso no sería más que una huida hacia delante. Al final, los recursos se terminarían igualmente y no se podría ni siquiera robar a los demás. Lo que yo quería es que dejase a un lado su ego y ayudara a todo el mundo a alcanzar nuevas cotas... Pero nunca conseguí inculcarle ese concepto de perseguir la verdad. Yo también soy en parte responsable. Bueno, , dejémonos de sermones. Ha llegado el momento de que tu equipo Pokémon y tú me demostréis todo lo que habéis aprendido en vuestro viaje.
- Al perder
- ¡Me dejas boquiabierto! Veo que tus Pokémon y tú tenéis una relación que os hace crecer aún más de lo que creéis. De hecho, ese lazo tan cálido que os une es lo que os hace tan fuertes.
- Después
- Vaya, ¡te has vuelto bastante fuerte, eh! Además... ¡Se ve que profesas tanta devoción como confianza por tus Pokémon! ¡<nombre del jugador! He ocultado un tesoro en este lugar. Si te seduce la idea, ¡prueba a buscarlo! Y ahora, discúlpame. Quiero agradeceros como os merecéis que le hayáis plantado cara al Team Flare y que hayáis salvado Kalos, y para eso tengo que ultimar ciertos preparativos.