Diálogos
- Al retarte
- «“En su búsqueda incesante de los ideales/la verdad, recorre el mundo de uno a otro confín, y su Pokémon dragón, negro cual azabache/ blanco como la nieve, no se separa de su vera." Es un fragmento de la novela que estoy escribiendo. Quería plasmar por escrito los sucesos de aquel día para que no cayesen en el olvido... Huy, me he puesto a hablar de cosas que no te incumben en absoluto. Tú has venido a retarme, ¿no? Yo, Anís, miembro del Alto Mando y experta en Pokémon de tipo Fantasma, ¡te haré frente!»
- Al perder
- «Cuando la emoción me invade, no me salen las palabras... A decir verdad, estoy tan conmovida que me veo incapaz de describir con fidelidad el torrente de emociones que me recorre. Pero te diré solo una cosa: ¡eres genial!»
- Después
- «Tanto mi equipo Pokémon como el tuyo se han dejado la piel en el combate, soportando las heridas. Debemos darles las gracias.» «Déjame que te explique... Todo aspirante que logre derrotar al Alto Mando podrá acceder a la cámara donde se encuentra el Campeón Pokémon. ¡Eso es! ¡Has obtenido ese honor! Vuelve al atrio del que has venido y examina la estatua, por favor.» «A la hora de combatir, es esencial mostrar resolución, ¿verdad? De lo contrario, ambos contrincantes sucumbirían por las heridas recibidas. No obstante, si uno ignorase ese dolor inherente, el fin justificaría los medios y olvidaríamos nuestro vínculo con los Pokémon. Por eso quiero escribir un relato sobre esta dualidad de cuerpo y alma.»