Diálogos
- Al retarte
- «La flor extendió sus pétalos para revelar la persona que yacía en su interior: yo. Y aquí estás tú, aspirante. Pareces entrenar a tu equipo Pokémon con una fuerza y amabilidad increíbles. Lo que yo, Catleya, busco en mi oponente es una fuerza suprema, sin parangón. ¡No me defraudes, eh!»
- Al perder
- «Sin duda, combates con elegancia y excelencia. Y también tu equipo Pokémon hace gala de una gran clase. Me alegra haber combatido contigo y pulido mi técnica. Te estoy muy agradecida.»
- Después
- «Todavía hay algún miembro del Alto Mando con el que no has tenido audiencia, ¿no? No te preocupes por mí y sigue adelante.» «Parece que has derrotado a todos los miembros del Alto Mando. Si te aproximas a la estatua del atrio y la examinas, podrás acceder a la sala en la que se halla el Campeón.» «El resultado del combate es importante, pero aún lo es más superarme a mí misma. Si no logro mejorar respecto a mi antiguo yo, no lograré acercarme a mis ideales. Mi objetivo es ganar de forma todavía más elegante. Cuando quieras, volveré a concederte audiencia, ¿de acuerdo?»