Diálogos
- Al retarte
- «La flor extendió sus pétalos para revelar la persona que yacía en su interior: yo. Y tú eres quien estaba esperándome. Pareces entrenar a tu equipo Pokémon haciendo gala de aún más vigor y una amabilidad todavía más refinada. Lo que yo, Catleya, busco en mi oponente es una fuerza suprema, sin parangón. Muéstrame toda la fuerza que atesoras sin ningún tipo de reservas.»
- Al perder
- «No has perdido tu elegancia... ¡De hecho has ganado en ella! Eres excelente. Tienes clase y distinción, desde luego. Y también tu equipo Pokémon ha hecho gala de un saber hacer exquisito. Me alegra haber combatido contigo, pues esto me ha servido para fortalecerme. Te estoy profundamente agradecida y espero con impaciencia nuestro próximo encuentro.»
- Después
- «A pesar de ser ducha en un arte transmitido en mi familia a lo largo de innumerables generaciones, no he sido capaz de ganarte. Todo este tiempo he estado anhelando tener una audiencia con alguien que entrene Pokémon como tú lo haces...» «Has derrotado a todos los miembros del Alto Mando, ¿verdad? En ese caso, y como has demostrado merecértelo, debes dirigirte a la sala en la que nuestro Campeón te aguarda. ¡Pero piénsatelo bien! No tiene sentido ir simplemente por ir. Si osas retarle..., ¡tienes que ir a por todas!» «Cuando nos enfrentamos en una contienda, no puedo evitar esbozar una sonrisa. ¿Por qué? Porque he logrado refinar mi técnica. Y, además, contra alguien que posee una destreza espléndida entrenando Pokémon. Mi objetivo es ganar de forma todavía más elegante. Cuando quieras, volveré a concederte audiencia, ¿de acuerdo?»