Diálogos
- Al retarte
- «¿Quién eres? ¿Quién se atreve a despertarme de mi plácido sueño de manera tan inoportuna? Oh... Otra vez tú... Pareces seguir tan fuerte como amable. Interesante, pero no puedo evitar bostezar pensando en la vacuidad de otro combate... Huaaa... Discúlpame, por favor.»
- Al perder
- «No has perdido tu elegancia... ¡De hecho has ganado en ella! Eres excelente. Tienes clase y distinción, desde luego. Y también tu equipo Pokémon ha hecho gala de un saber hacer exquisito. Me alegra haber combatido contigo.»
- Después
- «A pesar de ser ducha en un arte transmitido en mi familia a lo largo de innumerables generaciones, no he sido capaz de ganarte. Todo este tiempo he estado anhelando tener una audiencia con alguien que entrene Pokémon como tú lo haces...» «Has derrotado a todos los miembros del Alto Mando, ¿verdad? En ese caso, y como has demostrado merecértelo, debes dirigirte a la sala en la que nuestro Campeón te aguarda. ¡Pero piénsatelo bien! No tiene sentido ir simplemente por ir. Si osas retarle..., ¡tienes que ir a por todas!» «Como no soy lo suficientemente adulta, a veces me dan rabietas. Todavía recuerdo aquellos días en los que el combatir me estaba vetado. Por aquel entonces, mi corazón latía locamente de amor... justo como late ahora. ¡Ji, ji, ji! Me has hecho sonreír. ¡Me da un poquito de vergüenza!»