Diálogos
- Al retarte
- «Vaya, una visita... Me llamo Lotto. Entreno con mi maestro, Mirto, para poder desentrañar la esencia del combate cuerpo a cuerpo. El mismo maestro que te ha reconocido como alguien digno de entrenar Pokémon. ¡¡Quiero comprobar hasta dónde llega esa fuerza que posees!!»
- Al perder
- «Realmente no existe un único Pokémon ni una sola combinación más fuerte. Así resulta complicado seguir encadenando victorias. Pero sé reconocer un espíritu que anhela superarse y ganar en fortaleza. Para mí eso es algo noble y loable. Y por eso me inclino ante ti, que posees ese fuego.»
- Después
- «¡Como me esperaba! Ahora tienes que desafiar al resto del Alto Mando y así apuntar cada vez más alto.» «Ahora dirígete a la sala donde se halla el Entrenador más fuerte de la Liga Pokémon. Para ello, deberás volver al atrio y acercarte a la estatua que allí se encuentra. Nosotros, los miembros del Alto Mando, seguimos las órdenes del Campeón Pokémon y somos siempre neutrales. Lo que te queda por hacer... ¡solo tú puedes llevarlo a cabo!» «Es mi tarea, como discípulo del Campeón, proteger la Liga Pokémon en la ausencia del mismo. Así fue decidido, aunque la fuerza no se mide con palabras vanas. Escúchame bien, aspirante. El resto de los miembros del Alto Mando son mucho, mucho más fuertes. ¡Así que no bajes la guardia!»